Después de un largo silencio, mio, del blog y hasta de la obra, aquí estamos de nuevo aunque no se oye ni un martillazo.
Hace ya la friolera de tres semanas nos avisaron que habían venido algunas cosas, entre ellas el plato de ducha. OOOOh, como es posible, antes de tiempo, los dioses nos acompañan; pueees... ¡no!.
Otra llamada: en el transporte se han roto todos las duchas que llevaban.
Asi es que los albañiles se van (no pueden perder tiempo) y nosotros nos quedamos en silencio, sin saber que decir ¡vamos!. Espero, deseo, anhelo,... que empiece de nuevo un poquito de ruido. Hasta la próxima!!!
jueves, 27 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario